Barreras reactivas

Barrera reactiva

Barrera reactiva

El sistema de barrera permeable, consiste de una zona de material reactivo (dependiendo del tipo de contaminante), el cual se instala en el trayecto de la pluma de contaminación. El sistema también puede componerse de una pared que alcanza diferentes longitudes y puede ser recta u oblicua, como haciendo un embudo. El material reactivo se ubica en el centro de la pared o del embudo, y allí es donde confluye el flujo del contaminante. La función de la pared en recoger todo el contaminante y concentrarlo en el embudo para que ingrese a la celda reactiva. El contaminante en el agua subterránea entra en contacto con el medio reactivo en el embudo y degrada el contaminante a compuestos no tóxicos.

Como reactivos se pueden utilizar una amplia variedad de materiales como metales elementales o cerovalentes (comúnmente hierro granular), materia orgánica, zeolitas o compuestos carbonatos. La mezcla de los mismos es útil para retener y destruir rápidamente, los compuestos orgánicos halogenados volátiles (VOC), incluyendo solventes clorados comunes; tales como tetracloroeteno (PCE), tricloroeteno (TCE), cloruro de vinilo (VC) y tricloroetano (TCA), presentes en las aguas subterráneas contaminadas, dando como resultado un producto final sin peligro. Asimismo también es posible tratar aguas subterráneas contaminadas con metales pesados con la misma combinación de reactivos.

Las principales ventajas de este tratamiento son:

  • Mecánicamente simple.
  • Económico.
  • Tratamiento a largo plazo.
  • Destruye los contaminantes.
  • Productos finales no tóxicos.
  • No se requiere consumo de energía.
  • No existen costos de bombeo ni tratamiento.
  • No se requieren estructuras adicionales en la superficie.
  • Permite un uso productivo del sitio restaurado.
  • Costos mínimos de operación y mantenimiento.
  • Para efectuar la remediación completa in situ, de una amplia variedad de contaminantes, se puede combinar con otras tecnologías emergentes.